viernes, 20 de mayo de 2016

UNIDOS HASTA LA MUERTE

Era maravilloso, era amor,
eras todo mi corazón.
Éramos el frío y el calor,
el que me daba tu colchón.

Eras mi mundo y yo el tuyo,
hasta que algo nos separó.
Yo no quería pero sucedió,
la muerte nos esperaba
en la esquina del callejón.

Nos clavó un cuchillo, nos mató,
derramando tu sangre en mi corazón.
No quise, pero sucedió,
no podía verte pero acudió.

Acudió mi corazón a tu corazón,
mis manos a tu cuerpo y las tuyas al mío
y pienso... Ni la muerte logró separarnos
entonces podré yo.

(Malena Calleja Buyo)

COMO PATO...

Como pato que enseña a nadar a sus crías
tú me enseñaste a luchar por lo que quería.
Como pájaro que cae en su primer vuelo,
tú me ayudaste a levantarme del suelo.
Soy como paloma en una jaula,
y tú, ¿tú? mi ángel de la guarda.
Me diste tus alas,
a pesar de que las necesitabas.
Como pato nadamos en un lago
hacia nuestro futuro soñado.

(Laura Gamonal)


ESPEJO

Levanto mi mano derecha. Él levanta su mano derecha. La bajo y la baja. Elevo la rodilla izquierda y él lo repite. Llevo la mano a mi cinturón, a la vez que bajo la rodilla y él lo mismo. Cogemos las pistolas y las enfrentamos. Yo espero a la vez que él lo hace también.
Disparamos y yo caigo muerto. Él no.


(Javier del Canto Hidalgo)





Cuadro: "Lavabo y espejo", de Antonio López

sábado, 27 de febrero de 2016

HAIKU de Ainhoa Menéndez

Caen los copos
formando un manto blanco.
Huele a frío.

(Ainhoa Menéndez)

HAIKU de Ainhoa Menéndez

Sobre la arena
la concha que dejaste
frente al mar.

(Ainhoa Menéndez)

EL CEMENTERIO DE CANDLE VALLEY, de Ainhoa Menéndez Señoráns

Martes, 25-noviembre-2010, Candle Valley

Sarah salió de casa. Era la hora de la cena y, como todos los días desde el triste 21, se dirigió al cementerio. Se acercó a la tumba de su hermano y estuvo unos minutos llorando en silencio. Al acabar, volvió a casa.

Su prima la esperaba con la comida. Dafne era 5 años mayor que Sarah, así que era ella la que se encargaba de las labores de la casa mientras Sarah iba al instituto. ¿Por qué? La madre de Sarah había muerto a los dos días de dar a luz a su hermano y el padre abandonó a los pequeños culpándolos de la muerte de su esposa. Así fueron a parar a manos de los dos únicos familiares que les quedaban: su tío Henry y su prima Dafne. Henry se había ahogado en una expedición por barco, y el hermano de Sarah, Paul, había muerto en un accidente, el 21 de noviembre.

Poca gente se quedaba a vivir en Candle Valley, era un lugar alejado. Sin embargo, Sarah y Dafne se habían acostumbrado a la soledad. En el instituto, nadie se atrevía a acercarse a Sarah porque decían que no traía más que mala suerte, y Dafne vivía todo el día en casa, limpiando, cocinando y cosiendo. Cosía para luego vender las prendas y así ganar el dinero suficiente para conseguir la comida y pagar la educación de Sarah.

Todas las mañanas, Sarah se levantaba, desayunaba un trozo de pan y agua e iba al colegio. Allí atendía al profesor y aguantaba la soledad. Al terminar volvía a casa, comía, hacía los deberes y estudiaba hasta la hora de la cena, con la esperanza de poder conseguirse un buen trabajo y salir de la pobreza. Después iba al cementerio y volvía a casa a cenar. Y así era todos los días.

 Miércoles, 26-noviembre-2010, Candle Valley

Hoy es un día diferente. Es la fiesta local y no hay colegio. Todo el pueblo está fuera, pero Dafne y Sarah se quedan en casa. Un chico de 14 años, la edad de Sarah, pasa por delante de su casa y se queda mirándola. Le parece raro que haya luces encendidas en una casa, un día como ése, pero Steve decide ignorarlo. Se disponía a continuar cuando vio a Sarah. Mucho más le extrañó que una adolescente no saliera a celebrar el día del pueblo, el día de la vela1. Duda por un instante, pero prueba a tocar al timbre para hacerse su amigo.

Miércoles, 3-diciembre-2010, Candle Valley

Hace solamente una semana que Steve y Sarah se conocieron, pero ya han hablado de todo: rutinas, amigos, gustos, familia… Esto último les llevó a visitar el cementerio. Allí Sarah lloró por su hermano, mientras Steve la consolaba como podía.
Se cerraron las puertas.
Empezaron los gritos.

Jueves, 4-diciembre-2010, Mirror City

(N.A. Candle en inglés significa vela)

(Ainhoa Menéndez Señoráns)

LA FLECHA, de Omar Pereira




Todos somos una flecha lanzada por un arco. Salimos con gran potencia pero siempre acabamos clavados en el suelo. Pero esto no es por alguna ley gravitatoria o algo así, es porque los seres humanos siempre seguimos ese patrón: niñez, pubertad, edad adulta y por último la vejez. Pensándolo bien es como el recorrido de la flecha. Es nuestro deber hacer que nuestra flecha no caiga al suelo y sí a esos que pretenden arrebatarnos lo sueños. Podemos definir sueño como algo imposible de conseguir. Cuando alguien te dice quiero ser futbolista, astronauta o rey, en vez de reírnos deberíamos animarles a ello porque aunque sea ridículo ellos lo único que quieren es que su flecha siga volando buscando el horizonte.


(Omar Pereira)